Las transferencias, una vez ordenadas a través de home banking o por ventanilla, deben ser procesadas por el banco antes de que impacten efectivamente en la cuenta bancaria del destinatario.
Cada banco tiene un plazo para procesar las transferencias: es la llamada hora límite.
Así que:
Si la transferencia se organiza dentro de la hora límite, la recibirás el siguiente día laborable. Por ejemplo, si la transferencia se organiza el lunes antes de la hora límite, se procesará el mismo día y se abonará el martes.
Si, por el contrario, la transferencia se organiza después de la hora límite, el procesamiento de la transferencia se traslada al día siguiente y, por consiguiente, el abono en la cuenta bancaria del beneficiario se retrasará 1 día. Por ejemplo, si la transferencia se organiza el lunes después de la hora límite, se procesará el martes y, en consecuencia, se abonará el miércoles.
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